martes, 11 de agosto de 2009

Destino de Eneas


















Todo a cuanto me acerco se esfuma como nube,
Todo, aunque pareciera tener cuerpo,
Se pierde entre las sombras de la noche
Donde todo es igual, sordo y difuso.

A punto está una rosa de serme material
Cuando desaparece, sin dejarme más señas
Que mis manos vacías.

¿Qué infierno es éste, en donde no te toco,
donde perdiste toda realidad?

Las plantas, y las fuentes, y los pájaros,
¿dónde fueron, dónde quedó su tiempo?

La queja es el refugio
último que me queda, sin mi voz
pronunciada, perdida ya la vida.
Tal vez al alba, aún...

Javier Aguirre Ortiz (1996).

1 comentario:

  1. Buscando por la red he dado con este magnífico blog. Felicitaciones. Me encanta la iniciativa y el gran trabajo que estas realizando. Edito un blog de poesia y estoy montando un post sobre tu blog, para darlo más a conocer. Me gustaría saber tu nombre completa para incluirlo en el post y desde donde lo editas y el porqué de esta iniciativa. Puedes decirmelo por e-mail o dejando un comentario en mi blog:
    http://bibliopoemes.blogspot.com
    bibliodolores@gmail.com

    Un saludo.
    Besadetes

    ResponderEliminar