Misterioso y silencioso iba una y otra vez. Su mirada era tan profunda que apenas se podía ver. Cuando hablaba tenía un dejo de timidez y de altivez. Y la luz de sus pensamientos casi siempre se veía arder. Era luminoso y profundo como era hombre de buena fe. Fuera pastor de mil leones y de corderos a la vez. Conduciría tempestades o traería un panal de miel. Las maravillas de la vida y del amor y del placer, cantaba en versos profundos cuyo secreto era de él. Montado en un raro Pegaso, un día al imposible se fue. Ruego por Antonio a mis dioses, ellos le salven siempre. Amén.
en el gran cielo de la poesía/mejor dicho/ en la tierra o mundo de la poesía que incluye cielos/astros dioses/mortales está cantando el ruiseñor de keats/siempre/ pasa rimbaud empuñando sus 17 años como la llama de amor viva de san juan/
a la teresa se le dobla el dolor y su caballo triza el polvo enamorado de francisco de quevedo y villegas/ el dulce garcilaso arde en los infiernos de john donne/ de césar vallejo caen caminos para que los pies de la poesía caminen/
pies que pisan callados como un burrito andino/ baudelaire baja un albatros de su reino celeste/ con el frac del albatros mallarmé va a la fiesta de la nada posible/ suena el violín de verlaine en la fiesta de la nada posible/recuerda
que la sangre es posible en medio de la nada/ que girondo liublimará perrinunca lamora/y girarán los barquitos de tuñón contra el metal de espanto que abusó a apollinaire/
oh lou que desamaste la eternidad de viaje/ el palacio del exceso donde entró la sabiduría de blake/ el paco urondo que forraba en lamé la felicidad para evitarle fríos de la época/
roque dalton que trepaba por el palo mayor de su alma y gritaba "Revolución" y veía la Revolución y la Revolución era la sola tierra firme que veía/ y javier heraud que fue a parar tiernísimo a la selva/ y abrió la selva de la boca con su torrente claro/
y el padre darío que a los yanquis dijo no/ como sandino dijo no/ y el frente amplio de la poesía y de la guerra les volvió a decir no/ y nicaragua brilla en su ejercicio de amar/
martí yendo y viniendo por el aire con los muertos queridos que vió volar como una rosa blanca/ ¿no ves a mis compañeros volar por el aire ochenta años después?/ ¿estás despierto par que sigamos diciendo no?/
¿los muertos se ponen pálidos como magdalena cuando amasaba sus panes con más lágrimas que harina?/¿hasta que venga el día?/ ¿día enque toda américa latina subirá lentamente?/ ¿amorosamente?/¿navegando como hacen mis planetas del sur?/
ahora canta el ruiseñor del griego al fondo de los siglos/ pasa walt whitman con el ruiseñor al hombro cantando en paumanok/ pasa el comandante guevara a hombros del ruiseñor/ pasa el ruiseñor que se alejó de la vida callado como burrito andino
en representación de los que caen por la vida/ pasa la luna de rosados dedos/ pasa safo abrigando al ruiseñor que canta/canta/canta
decir que esa mujer era dos mujeres es decir poquito debía tener unas 12397 mujeres en su mujer era difícil saber con quién trataba uno en ese pueblo de mujeres ejemplo:
yacíamos en un lecho de amor ella era un alba de algas fosforescentes cuando la fui a abrazar se convirtió en singapur llena de perros que aullaban
recuerdo cuando se apareció envuelta en rosas de agadir parecía una constelación en la tierra parecía que la cruz del sur había bajado a la tierra esa mujer brillaba como la luna de su voz derecha
como el sol que se ponía en su voz en las rosas estaban escritos todos los nombres de esa mujer menos uno y cuando se dio vuelta su nuca era el plan económico tenía miles de cifras y la balanza de muertes favorables a la dictadura militar nunca sabía uno adónde iba a parar esa mujer yo estaba ligeramente desconcertado una noche le golpié el hombro para ver con quién era y vi en sus ojos desiertos un camello
a veces esa mujer era la banda municipal de mi pueblo tocaba dulces valses hasta que el trombón empezaba a desafinar y los demás desafinaban con él esa mujer tenía la memoria desafinada
usté podía amarla hasta el delirio hacerle crecer días del sexo tembloroso hacerla volar como pajarito de sábana al día siguiente se despertaba hablando de malevich
la memoria le andaba como un reloj con rabia a las tres de la tarde se acordaba del mulo que le pateó la infancia una noche del ser ellaba mucho esa mujer y la devoraron todos los fantasmas que pudo alimentar con sus miles de mujeres y era una banda municipal desafinada yéndose por las sombras de la placita de mi pueblo
yo compañeros una noche como ésta que nos empapan los rostros que a lo mejor morimos monté en el camellito que esperaba en sus ojos y me fui de las costas tibias de esa mujer
callado como un niño bajo los gordos buitres que me comen de todo menos el pensamiento de cuando ella se unía como un ramo de dulzura y lo tiraba en la tarde