Mostrando las entradas con la etiqueta Cernuda. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Cernuda. Mostrar todas las entradas

domingo, 2 de agosto de 2009

Hälfte des Lebens



Hälfte des Lebens

Mit gelben Birnen hänget und voll mit wilden Rosen
Das Land in den See, Ihr holden Schwäne,
Und trunken von Küssen tunkt ihr das Haupt
Ins heilignüchterne Wasser.

Weh mir, wo nehm ich, wenn es Winter ist, die Blumen,
Und wo den Sonnenschein, und Schatten der Erde?
Die Mauern stehn sprachlos und kalt,
Im Winde klirren die Fahnen.

Friedrich Hoelderlin.



"Half of Life"

Hung with yellow pears and full of wild roses
the earth bows into the lake, O blessed swans,
inebriated with kisses you dip your heads
into the holy, sobering waters.

Pity me, for where will I find, when it is winter,
the flowers and where the sunshine and the shadows on the earth?
The walls remain mute and cold, the weathervanes rattle in the wind.

(translation J. Mueter)

MITAD DE LA VIDA


Con amarillas peras
y llena de rosas silvestres
asoma la tierra en el lago;
vosotros, cisnes benignos,
embebidos de besos
sumergís vuestra testa
en el agua sagrada y virgen.

¡Ay de mí! ¿Dónde buscar
durante el invierno las flores,
dónde el fulgor del sol
y las sombras del suelo?

Están los muros en pie
mudos y fríos, en el viento
rechinan las veletas.

(Versión de Luis Cernuda)

lunes, 15 de junio de 2009

Donde habite el olvido

Donde habite el olvido,
En los vastos jardines sin aurora;
Donde yo sólo sea
Memoria de una piedra sepultada entre ortigas
Sobre la cual el viento escapa a sus insomnios.

Donde mi nombre deje
Al cuerpo que designa en brazos de los siglos,
Donde el deseo no exista.

En esa gran región donde el amor, ángel terrible,
No esconda como acero
En mi pecho su ala,
Sonriendo lleno de gracia aérea mientras crece el tormento.

Allá donde termine ese afán que exige un dueño a imagen suya,
Sometiendo a otra vida su vida,
Sin más horizonte que otros ojos frente a frente.

Donde penas y dichas no sean más que nombres,
Cielo y tierra nativos en torno de un recuerdo;
Donde al fin quede libre sin saberlo yo mismo,
Disuelto en niebla, ausencia,
Ausencia leve como carne de niño.

Allá, allá lejos;
Donde habite el olvido.

Luis Cernuda, La realidad y el deseo.



miércoles, 27 de mayo de 2009

Un español habla de su tierra

Las playas, parameras
al rubio sol durmiendo,
los oteros, las vegas
en paz, a solas, lejos;

los castillos, ermitas,
cortijos y conventos,
la vida con la historia,
tan dulces al recuerdo,

ellos, los vencedores
Caínes sempiternos,
de todo me arrancaron.
Me dejan el destierro.

Una mano divina
tú tierra alzó en mi cuerpo
y allí la voz dispuso
que hablase tu silencio.

Contigo solo estaba,
en ti sola creyendo;
pensar tu nombre ahora
envenena mis sueños.

Amargos son los días
de la vida, viviendo
sólo una larga espera
a fuerza de recuerdos.

Un día, tú ya libre
de la mentira de ellos,
me buscarás. Entonces
¿qué ha de decir un muerto?

Luis Cernuda