sábado 19 de diciembre de 2009

Villancico






Ya está el niño en el portal
que nació en la porteria,
San José tiene taller,
y es la portera Maria.

Vengan sabios y doctores
a consultarle sus dudas,
el niño sabelotodo
está esperando en la cuna.

Dice que pecado es
hablar mal de los vecinos
y que pecado no es
besarse por los caminos.

Que se acerquen los pastores
que me divierten un rato
que se acerquen los humildes,
que se alejen los beatos.

Que pase la Magdalena,
que venga San Agustín,
que esperen los reyes magos
que les tengo que escribir.

Gloria Fuertes

Hator hator



Hator, hator mutil etxera
gaztaina ximelak jatera,
Gabon gaua ospatutzeko
aitaren eta amaren ondoan.
Ikusiko duk aita barrezka
amaren poz ta atseginez.

Eragiok, mutil, aurreko danbolin horri.
Gaztainak erre artean,
gaztainak erre artean,
txipli txapla, pum!

Gabon gaua pozik igaro daigun.



Ven muchacho a casa ven
a comer castañas pilongas,
a celebrar la nochebuena
junto al padre y la madre.
Verás al padre reír
con la alegria y dicha de la madre.

Muchacho dale a ese tamboril
mientras se tuestan las castañas,
mientras se tuestan las castañas,
¡txipli txapla pun!

Que pasemos una feliz nochebuena.

Haurtxo Seaskan




Haurtxo polita seaskan dago
zapi zuritan txit bero.
Haurtxo polita seaskan dago
zapi zuritan txit bero.
Amonak dio, Ene potxolo!
Arren egin ba lo, lo!
Amonak dio, Ene potxolo!
Arren egin ba lo, lo!

Txakur handia etorriko da
Zuk ez badeza egiten lo.
Txakur handia etorriko da
Zuk ez badezu egiten lo.
Horregatik ba Ene potxolo!
Egin aguro lo, lo, lo
Horregatik ba, ene potxolo!
Egin aguro lo, lo, lo




El niño hermoso está en la cuna,
caliente entre los paños blancos.
Dice la abuela, ¡mi pocholito!
Duérmete ya, duérmete pronto.

Vendrá un perrote si no te duermes.
Duerme por eso, mi pocholito,
duérmete ya, duérmete pronto.

Stille Nacht



Music: Franz Xaver Gruber, 1818
Words: Joseph Mohr, 1816/1818

Stille Nacht, heilige Nacht,
Alles schläft; einsam wacht
Nur das traute hochheilige Paar.
Holder Knabe im lockigen Haar,
Schlaf in himmlischer Ruh!
Schlaf in himmlischer Ruh!

Stille Nacht, heilige Nacht,
Hirten erst kundgemacht
Durch der Engel Halleluja,
Tönt es laut von fern und nah:
Christ, der Retter ist da!
Christ, der Retter ist da!

Stille Nacht, heilige Nacht,
Gottes Sohn, o wie lacht
Lieb' aus deinem göttlichen Mund,
Da uns schlägt die rettende Stund'.
Christ, in deiner Geburt!
Christ, in deiner Geburt!



Hoy se cantan las estrofas 1, 6 y 2 (arriba) de la versión original de Mohr.
Heute singt man nur die Strophen 1, 6 und 2 (oben) von der originellen Joseph-Mohr-Version (1816).



Noche de paz, noche de amor
Todo duerme en derredor
Entre los astros que esparcen su luz
Bella anuciando al niño Jesús
Brilla la estrella de paz
Brilla la estrella de paz

Noche de paz, noche de amor
Oye humilde el fiel pastor
Coros celestes que anuncian salud
Gracias y glorias en gran plenitud
Por nuestro buen redentor(bis)

Noche de paz noche de amor
Ved qué bello resplandor
Luce en el rostro del niño Jesús
En el pesebre del mundo la luz
Astro de eterno fulgor(bis)






Silent night, holy night
All is calm, all is bright
Round yon Virgin Mother and Child
Holy Infant so tender and mild
Sleep in heavenly peace
Sleep in heavenly peace

Silent night, holy night!
Shepherds quake at the sight
Glories stream from heaven afar
Heavenly hosts sing Alleluia!
Christ, the Saviour is born
Christ, the Saviour is born

Silent night, holy night
Son of God, love's pure light
Radiant beams from Thy holy face
With the dawn of redeeming grace
Jesus, Lord, at Thy birth
Jesus, Lord, at Thy birth "



Dulce Jesús mío





Dulce Jesús mío,
mi niño adorado,
ven a nuestas almas niñito,
ven no tardes tanto. (bis)

Del seno del padre
bajaste a humanarnos,
deja ya el materno,
porque te veamos.

De montes y valles, ven, oh deseado;
rompe ya los cielos;
brota flor del campo.

Dulce Jesús mío,
mi niño adorado,
ven a nuestas almas niñito,
ven no tardes tanto.

Del seno del padre
bajaste humanado,
rompe ya los cielos niñito,
brota flor del campo.

domingo 13 de diciembre de 2009

Dos abuelos.



BALADA DE LOS DOS ABUELOS

Sombras que sólo yo veo,
me escoltan mis dos abuelos.

Lanza con punta de hueso,
tambor de cuero y madera:
mi abuelo negro.
Gorguera en el cuello ancho,
gris armadura guerrera:
mi abuelo blanco.

Pie desnudo, torso pétreo
los de mi negro;
pupilas de vidrio antártico
las de mi blanco!

Africa de selvas húmedas
y de gordos gongos sordos...
--¡Me muero!
(Dice mi abuelo negro.)
Aguaprieta de caimanes,
verdes mañanas de cocos...
--¡Me canso!
(Dice mi abuelo blanco.)
Oh velas de amargo viento,
galeón ardiendo en oro...
--¡Me muero!
(Dice mi abuelo negro.)
¡Oh costas de cuello virgen
engañadas de abalorios...!
--¡Me canso!
(Dice mi abuelo blanco.)
¡Oh puro sol repujado,
preso en el aro del trópico;
oh luna redonda y limpia
sobre el sueño de los monos!

¡Qué de barcos, qué de barcos!
¡Qué de negros, qué de negros!
¡Qué largo fulgor de cañas!
¡Qué látigo el del negrero!
Piedra de llanto y de sangre,
venas y ojos entreabiertos,
y madrugadas vacías,
y atardeceres de ingenio,
y una gran voz, fuerte voz,
despedazando el silencio.
¡Qué de barcos, qué de barcos,
qué de negros!

Sombras que sólo yo veo,
me escoltan mis dos abuelos.

Don Federico me grita
y Taita Facundo calla;
los dos en la noche sueñan
y andan, andan.
Yo los junto.

--¡Federico!
¡Facundo! Los dos se abrazan.
Los dos suspiran. Los dos
las fuertes cabezas alzan;
los dos del mismo tamaño,
bajo las estrellas altas;
los dos del mismo tamaño,
ansia negra y ansia blanca,
los dos del mismo tamaño,
gritan, sueñan, lloran, cantan.
Sueñan, lloran, cantan.
Lloran, cantan.
¡Cantan!

Nicolás Guillén.






"Dos abuelos".

(Milonga)

Me galopan en la sangre
dos abuelos, sí señor.
Uno lleno de silencios
y el otro, medio cantor.

Hace tiempo, mucho tiempo
que el indio ya se alejó,
con su lanza y su alarido,
su tobiano y su tambor.

El gaucho salió a buscarlo
por esos campos de Dios.
Se lo habrá traga'o la tierra,
porque tampoco volvió.

Volvió pero hecho leyenda
hecho canto y tradición.
Para que el hombre argentino
no pierda su condición.

Me galopan en la sangre
dos abuelos, si señor.
Uno lleno de silencios,
y el otro medio cantor.

Atahualpa Yupanqui.

Me matan si no trabajo



Me matan si no trabajo,
y si trabajo me matan.
Siempre me matan, me matan, ay,
siempre me matan.

Ayer vi a un hombre mirando,
mirando el sol que salía.
El hombre estaba muy serio
porque el hombre no veía.
Ay, los ciegos viven sin ver
cuando sale el sol.

Ayer vi a un niño jugando
a que mataba a otro niño.
Hay niños que se parecen
a los hombres trabajando.
Ay, quién le dirá cuando crezcan
que los hombres no son niños,
que no lo son.

Nicolás Guillén.