domingo, 4 de octubre de 2015

LA PERRA VIDA

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LA PERRA VIDA (blues)



Lo que quiere la perra vida no es nada

Un metro de sol para estar echada



Cómo aúlla cómo ladra

Cuando la luna le resbala

Amarilla la luna

Amarilla la espalda

Amarilla la noche desvelada



Mira el oro que el sol derrama

huele la luna de ámbar

lame la lluvia de plata

y la perra vida no se lleva nada

sin manos no sabe guardar

no sabe robar sin manos

porque todo es suyo

lo que sus ojos amarillos abarcan

la calle larga que recorre

la calle que sube y baja

lo que quiere la perra vida no es nada

un metro cuadrado de sol para estar echada

y cuando la perra vida se encuentra con otra vida que pasa

subida en otras cuatro patas

cómo aúlla cómo ladra

eriza el lomo salta huele muerde sangra

hasta que se acostumbra

a su imagen reflejada

en otros ojos amarillos

al calor de ese sol que se alcanza

y se anega el paisaje de ternura

riqueza indecible que no se guarda

es todo lo que los ojos abarcan

mientras ojos amarillos hallan

lo que pide la perra vida no es nada



un metro cuadrado de sol para estar echada

Dafne Meezs.

Conexiones


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Poema de José Blanco y Javier Aguirre Ortiz, música y voz de José Blanco.

martes, 23 de junio de 2015

ES WAR ERDE IN IHNEN






ES WAR ERDE IN IHNEN, und
sie gruben.

Sie gruben und gruben, so ging
ihr Tag dahin, ihre Nacht. Und sie lobten nicht Gott,
der, so hörten sie, alles dies wollte,
der, so hörten sie, alles dies wusste.

Sie gruben und hörten nichts mehr;
sie wurden nicht weise, erfanden kein Lied,
erdachten sich keinerlei Sprache.
Sie gruben.

Es kam eine Stille, es kam auch ein Sturm,
es kamen die Meere alle.
Ich grabe, du gräbst, und es gräbt auch der Wurm,
und das Singende dort sagt: Sie graben.

O einer, o keiner, o niemand, o du:
Wohin gings, da’s nirgendhin ging?
O du gräbst und ich grab, und ich grab mich dir zu,
und am Finger erwacht uns der Ring.

Paul Celan, Die Niemandsrose, 1963


HABÍA TIERRA EN ELLOS, y
cavaban.

Cavaban y cavaban, y así les iba
pasando el día, la noche. Y no alababan a Dios,
que, según oyeron, quería todo esto,
que, según oyeron, sabía todo esto.

Cavaban, y ya no oyeron nada más;
no se hicieron sabios, tampoco inventaron ningún canto,
no imaginaron otra suerte de lenguaje.
Cavaban.

Llegó un silencio, llegó también una tormenta,
y todos los mares así llegaron.
Yo cavo, tú cavas, y el gusano cava también,
y lo que canta ahí va diciendo: Ellos cavan.

Oh uno, oh ninguno, oh nadie, oh tú:
¿Hacia dónde iba eso si no es yendo a ningún lado?
Oh cavas tú y cavo yo; y hacia ti cavándome ya estoy,
mientras en el dedo el anillo se nos va despertando.

Paul Celan, La Rosa de Nadie, 1963

jueves, 11 de junio de 2015

Hemen gaude



Agian hasieran bertan ekibokatu ginen
mundura euskaldun sortzean.
Eta gero ez genuen iraultzaren borrokatik
apartatzen jakin.


Esna-kantu bat abestu genion
sehaska hutsari,
eta goiz batez El Puertoko kartzelan
esnatu ginen.

Maite genituen gauzengatik erori ginen preso,
baina gure maitasuna oraindik
ez dago preso.

Zorionez edo zorigaitzez,
anitz ekibokatu ekarri gintuzten
deserriko azken ipurdi honetan bizi edo hiltzera.
Eta bizi, hestu, larri, ia mirariz, gainbizi gara.

Eta bizitza ez da guretzat
egundo izango,
lehen zen bezalakoa
harrezkero.

Maite genituen gauzengatik erori ginen preso
baina gure maitasuna oraindik
ez dago preso.

Letrak: Joseba Sarrionandia


AQUÍ ESTAMOS

Puede que desde el principio estuviéramos equivocados
viniendo al mundo como vascos.
Y después, no supimos apartarnos
del camino de la revolución.

Y cantamos una canción para despertar
a la cuna vacía,
y una mañana despertamos en la cárcel de El Puerto.

Caímos presos por las cosas que amábamos,
pero nuestro amor todavía no está preso.

Por buena o mala suerte,
a algunos por equivocación
nos trajeron a vivir o morir a este último culo del destierro.
Y vivir, apenas, justo, casi de milagro sobrevivimos.

Y la vida ya no será para nosotros
nunca la misma de antes.

Caímos presos por las cosas que amábamos,
pero nuestro amor todavía no está preso.


viernes, 15 de mayo de 2015

Hombre preso que mira a su hijo






Cuando era como vos me enseñaron los viejos
y también las maestras bondadosas y miopes
que libertad o muerte era una redundancia
a quien se le ocurría en un país
donde los presidentes andaban sin capangas.

Que la patria o la tumba era otro pleonasmo
ya que la patria funcionaba bien
en las canchas y en los pastoreos.

Realmente no sabían un corno
pobrecitos creían que libertad
era tan solo una palabra aguda
que muerte era tan solo grave o llana
y cárceles por suerte una palabra esdrújula.

Olvidaban poner el acento en el hombre.

La culpa no era exactamente de ellos
sino de otros más duros y siniestros
y estos sí
cómo nos ensartaron
en la limpia república verbal
cómo idealizaron
la vidurria de vacas y estancieros
y cómo nos vendieron un ejército
que tomaba su mate en los cuarteles.


Uno no siempre hace lo que quiere
uno no siempre puede
por eso estoy aquí
mirándote y echándote
de menos.

Por eso es que no puedo despeinarte el jopo
ni ayudarte con la tabla del nueve
ni acribillarte a pelotazos.

Vos ya sabés que tuve que elegir otros juegos
y que los jugué en serio.

Y jugué por ejemplo a los ladrones
y los ladrones eran policías.

Y jugué por ejemplo a la escondida
y si te descubrían te mataban
y jugué a la mancha
y era de sangre.

Botija aunque tengas pocos años
creo que hay que decirte la verdad
para que no la olvides.

Por eso no te oculto que me dieron picana
que casi me revientan los riñones
todas estas llagas, hinchazones y heridas
que tus ojos redondos
miran hipnotizados
son durísimos golpes
botas en la cara
demasiado dolor para que te lo oculte
demasiado suplicio para que se me borre.

Pero también es bueno que conozcas
que tu viejo calló
o puteó como un loco
que es una linda forma de callar.

Que tu viejo olvidó todos los números
(por eso no podría ayudarte en las tablas)
y por lo tanto todos los teléfonos.

Y las calles y el color de los ojos
y los cabellos y las cicatrices
y en qué esquina
en qué bar
qué parada
qué casa.

Y acordarse de vos
de tu carita
lo ayudaba a callar.

Una cosa es morirse de dolor
y otra cosa es morirse de vergüenza.

Por eso ahora
me podés preguntar
y sobre todo
puedo yo responder.

Uno no siempre hace lo que quiere
pero tiene el derecho de no hacer
lo que no quiere.

Llora nomás botija
son macanas
que los hombres no lloran
aquí lloramos todos.

Gritamos, berreamos, moqueamos, chillamos, maldecimos
porque es mejor llorar que traicionar
porque es mejor llorar que traicionarse.

Llorá
pero no olvides.


Mario Benedetti.

VENCIDOS




Por la manchega llanura
se vuelve a ver la figura
de Don Quijote pasar.

Y ahora ociosa y abollada va en el rucio la armadura,
y va ocioso el caballero, sin peto y sin espaldar,
va cargado de amargura,
que allá encontró sepultura
su amoroso batallar.
Va cargado de amargura,
que allá «quedó su ventura»
en la playa de Barcino, frente al mar.

Por la manchega llanura
se vuelve a ver la figura
de Don Quijote pasar.
Va cargado de amargura,
va, vencido, el caballero de retorno a su lugar.

¡Cuántas veces, Don Quijote, por esa misma llanura,
en horas de desaliento así te miro pasar!
¡Y cuántas veces te grito: Hazme un sitio en tu montura
y llévame a tu lugar;
hazme un sitio en tu montura,
caballero derrotado, hazme un sitio en tu montura
que yo también voy cargado
de amargura
y no puedo batallar!

Ponme a la grupa contigo,
caballero del honor,
ponme a la grupa contigo,
y llévame a ser contigo
pastor.

Por la manchega llanura
se vuelve a ver la figura
de Don Quijote pasar...

León Felipe.

Canción del naranjo seco



A Carmen Morales

Leñador.
Córtame la sombra.
Líbrame del suplicio
de verme sin toronjas.

¿Por qué nací entre espejos?
El día me da vueltas.
Y la noche me copia
en todas sus estrellas.

Quiero vivir sin verme.
Y hormigas y vilanos,
soñaré que son mis
hojas y mis pájaros.

Leñador.
Córtame la sombra.
Líbrame del suplicio
de verme sin toronjas.


Federico García Lorca.

jueves, 14 de mayo de 2015

Tú no te irás





Ven, mi amor, en la tarde del Aniene
y siéntate conmigo a ver el viento.
Aunque no estés, mi solo pensamiento
es ver contigo el viento que va y viene.

Tú no te vas, porque mi amor te tiene.
Yo no me iré, pues junto a ti me siento
más vida de tu sangre, más tu aliento,
más luz del corazón que me sostiene.

Tú no te irás, mi amor, aunque lo quieras.
Tú no te irás, mi amor, y si te fueras,
Aun yéndote, mi amor, jamás te irías.

Es tuya mi canción, en ella estoy.
Y en ese viento que va y viene voy.
Y en ese viento siempre me verías.


Rafael Alberti.


Otra musicalización cantada por Soledad Bravo.

Soledad Bravo canta a Rafael Alberti (disco completo).

lunes, 11 de mayo de 2015

¿Dónde estará la Guillermina?





Cuando mi hermana la invitó
y yo salí a abrirle la puerta,
entró el sol, entraron estrellas,
entraron dos trenzas de trigo
y dos ojos interminables.

Yo tenía catorce años
y era orgullosamente oscuro,
delgado, ceñido y fruncido,
funeral y ceremonioso:
yo vivía con las arañas
humedecido por el bosque
me conocían los coleópteros
y las abejas tricolores,
yo dormía con las perdices.


Entonces entró la Guillermina
con dos relámpagos azules
que me atravesaron el pelo
y me clavaron como espadas
contra los muros del invierno.


Esto sucedió en Temuco.
Allá en el Sur, en la frontera.


Han pasado lentos los años
pisando como paquidermos,
ladrando como zorros locos,
han pasado impuros los años
crecientes, raídos, mortuorios,
y yo anduve de nube en nube,
de tierra en tierra, de ojo en ojo,
mientras la lluvia en la frontera
caía, con el mismo traje.


Mi corazón ha caminado
con intransferibles zapatos,
y he digerido las espinas:
no tuve tregua donde estuve:
donde yo pegué me pegaron,
donde me mataron caí
y resucité con frescura
y luego y luego y luego y luego,
es tan largo contar las cosas.


No tengo nada que añadir.


Vine a vivir a este mundo.


Dónde estará la Guillermina?


 Pablo Neruda.

MAESTRANZAS DE NOCHE







FIERRO negro que duerme, fierro negro que gime
por cada poro un grito de desconsolación.

Las cenizas ardidas sobre la tierra triste,
los caldos en que el bronce derritió su dolor.

Aves de qué lejano país desventurado
graznaron en la noche dolorosa y sin fin?

Y el grito se me crispa como un nervio enroscado
o como la cuerda rota de un violín.

Cada máquina tiene una pupila abierta
para mirarme a mí.

En las paredes cuelgan las interrogaciones,
florece en las bigornias el alma de los bronces
y hay un temblor de pasos en los cuartos desiertos.

Y entre la noche negra —desesperadas—- corren
y sollozan las almas de los obreros muertos.


Pablo Neruda.

jueves, 9 de abril de 2015

CANCIÓN QUECHUA



CANCIÓN QUECHUA


Donde fue Tihuantisuyo,
nacían los indios.
Llegábamos a la puna
con danzas, con himnos.


Silbaban quenas, ardían
dos mil fuegos vivos.
Cantaban Coyas de oro
y Amautas benditos.


Bajaste ciego de soles,
volando dormido,
para hallar viudos los aires
de llama y de indio.


Y donde eran maizales
ver subir el trigo
y en lugar de las vicuñas
topar los novillos.


¡Regresa a tu Pachacamac,
En-Vano-Venido,
Indio loco, Indio que nace,
pájaro perdido!


Gabriela Mistral.

miércoles, 25 de marzo de 2015

A un gato.






No son más silenciosos los espejos
ni más furtiva el alba aventurera;
eres, bajo la luna, esa pantera
que nos es dado divisar de lejos.

Por obra indescifrable de un decreto
divino, te buscamos vanamente;
más remoto que el Ganges y el poniente,
tuya es la soledad, tuyo el secreto.

Tu lomo condesciende a la morosa
caricia de mi mano. Has admitido,
desde esa eternidad que ya es olvido,
el amor de la mano recelosa.

En otro tiempo estás. Eres el dueño
de un ámbito cerrado como un sueño.


Jorge Luis Borges