viernes, 27 de abril de 2012

NUESTRA VECINA




 NUESTRA VECINA

(A Javier del Prado)

Tiene, Javier, nuestra vecina un talle
que resucita a un muerto, y unos ojos
que derriten el plomo y dan antojos
a quien se los tropieza por la calle.

Hay que trazar un plan que no nos falle
para descerrajarle los cerrojos
y pasear en triunfo sus despojos
cuidando hasta el más mínimo detalle.

Tú en el portal y yo en el descansillo,
siempre al acecho, cristalina media
velándonos la cara y un cuchillo

afilado. Si Dios no lo remedia,
de la vecina haremos picadillo
y de un cuento vulgar una tragedia.

Luis Alberto de Cuenca

Farai un vers de dreyt nien




Sobre ti, sobre mí, sobre el infierno
de nuestro amor y sobre el paraíso
de nuestro amor, sobre el milagro inútil
de haberte conocido y el abismo
de haber viajado al alba y al crepúsculo
con un monstruo tan dulce y tan dañino,
sobre la huella que dejó tu cuerpo
en mi cama y en todos mis sentidos,
sobre el vestido negro ribeteado
de encaje con que andabas por el filo
de la traición, sobre tu piel blanquísima
y sobre el tiempo que perdí contigo....
Sobre todas las cosas que anteceden
y sobre nada (¿acaso no es lo mismo?)
escribiré un poema, recordando
la canción de Guillermo, con el frío 
de la distancia y con la sensación
de no haberlas vivido.

Luis Alberto de Cuenca
(Sin miedo ni esperanza, 2002)



El título de este poema procede del primer verso de la Canción IV de Guillermo IX, duque de Aquitania (uno de los primeros poetas provenzales), que es mencionado por Luis Alberto de Cuenca al final de la composición. Reproducimos a continuación la primera estrofa, en su versión original y en la traducción del propio Luis Alberto de Cuenca y de Miguel Ángel Elvira.

Farai un vers de dreyt nien:                    
non er de mi ni d'autra gen,                   
non er d'amor ni de joven,                     
 ni de ren au,
qu'enans fo trobatz en durmen
sus un chivau.

Haré un poema de la pura nada.
No tratará de mí ni de otra gente.
No celebrará amor ni juventud
ni cosa alguna,
sino que fue compuesto durmiendo
sobre un caballo.

Este y otros poemas de Luis Alberto de Cuenca se pueden escuchar interpretados por Loquillo en el disco titulado Su nombre era el de todas las mujeres (2011, Warner Music Spain SL).

A Alicia, disfrazada de Leia Organa








Si sólo fuera porque a todas horas
tu cerebro se funde con el mío;
si sólo fuera porque mi vacío
lo llenas con tus naves invasoras.

Si sólo fuera porque me enamoras
a golpe de sonámbulo extravío;
si sólo fuera porque en ti confío,
princesa de galácticas auroras.

Si sólo fuera porque tú me quieres
y yo te quiero a ti, y en nada creo
que no sea el amor con que me hieres...

Pero es que hay, además, esa mirada
con que premian tus ojos mi deseo,
y tu cuerpo de reina esclavizada.







Intérprete: Loquillo
Autor: Luis Alberto de Cuenca
Título: A Alicia, Disfrazada De Leia Organa
Albúm: Su Nombre Era El De Todas Las Mujeres
Pista: 7
Discográfica: 
Año: 2011

Su nombre era el de todas las mujeres







Era una criatura detestable
en el plano moral, un ser abyecto,
una abominación lovecraftiana.
No era tampoco guapa, ni atractiva,
ni graciosa, ni joven, ni simpática.
Era un montón perverso de basura.
pero fuieste tan imbecil que por ella
dejaste a la que amabas y vendiste

tu alma en los bazares de la noche.

Era todo tan triste y tan absurdo.
No vivías apenas te colgabas
de la pared de la melancolía
y veías pasar las lentas horas
que hacia nada conducen y hacia nunca.
Las mujeres te habían retirado
su protección, los dioses su asistencia
y la literatura su cobijo.

Fueron tiempos difíciles aquellos,

La olvidé por completo para siempre
(o eso creía entonces) me cruzaba
con ella por la calle y no era ella
quien se paraba en un escaparate
de ropa deportiva, no era ella
quien compraba el periódico en un quiosco
y se perdía entre la muchedumbre
como si hubiera muerto, no era ella

Su Nombre era el de todas las mujeres.


Intérprete: Loquillo
Autor: Luis Alberto de Cuenca / Musica: Gabriel Sopeña
Título: Su Nombre Era El De Todas Las Mujeres (Album De Recortes)
Albúm: Su Nombre Era El De Todas Las Mujeres
Pista: 10
Discográfica: Warner Music
Año: 2011


JULIA REIS






Yo conocí tu época dorada,
aquellos años de estudiante en Cádiz,
cuando tú frecuentabas los suburbios
peores, los bares más inhóspitos.
Entonces era fácil encontrarte
en las sesiones últimas de cine,
bajo cualquier portal o en el asiento
trasero de algún coche abandonado.
Y también te recuerdo, sobre todo,
momentos antes de empezar la fiesta,
de pie y muy morena preparando
inexplicables cócteles, martinis...
Mis amigos sabían ya del turbio,
inextinguible fuego de tus labios,
y yo no supe hablarte o no lo hice
esperando quizás mejor momento.
Y me arrepiento ahora, Julia Reis,
tierno amor sin amparo, fácil presa
de los perdidos barcos de la noche.

José Mateos (Un extraña ciudad. Renacimiento)

lunes, 4 de julio de 2011

NIRE AITAREN ETXEA




Hitzak: Gabriel Aresti
Musika: Emilio González Turu



NIRE AITAREN ETXEA

Nire aitaren etxea
defendituko dut.
Otsoen kontra,
sikatearen kontra,
lukurreiaren kontra,
justiziaren kontra,
defenditu
eginen dut
nire aitaren etxea.
Galduko ditut
aziendak,
soloak,
pinudiak;
galduko ditut
korrituak,
errenteak,
interesak,
baina nire aitaren etxea defendituko dut.
Harmak kenduko dizkidate,
eta eskuarekin defendituko dut
nire aitaren etxea;
eskuak ebakiko dizkidate,
eta besoarekin defendituko dut
nire aitaren etxea;
besorik gabe,
sorbaldik gabe,
bularrik gabe
utziko naute,
eta arimarekin defendituko dut
nire aitaren etxea.
Ni hilen naiz,
nire arima galduko da,
nire askazia galduko da,
baina nire aitaren etxeak
iraunen du
zutik.




LA CASA DE MI PADRE

Letra: Gabriel Aresti
Musica: Emilio González Turu

Defenderé
la casa de mi padre.
Contra los lobos,
contra la sequía,
contra la usura,
contra la justicia,
defenderé
la casa
de mi padre.
Perderé
los ganados,
los huertos,
los pinares;
perderé
los intereses,
las rentas,
los dividendos,
pero defenderé la casa de mi padre.
Me quitarán las armas
y con las manos defenderé
la casa de mi padre;
me cortarán las manos
y con los brazos defenderé
la casa de mi padre;
me dejarán
sin brazos,
sin hombros
y sin pechos,
y con el alma defenderé
la casa de mi padre.
Me moriré,
se perderá mi alma,
se perderá mi prole,
pero la casa de mi padre
seguirá
en pie.

jueves, 28 de abril de 2011

Tu pupila es azul



RIMA XIII

Tu pupila es azul, y cuando ríes,
su claridad suave me recuerda
el trémulo fulgor de la mañana,
que en el mar se refleja.
Tu pupila es azul, y cuando lloras,
las trasparentes lágrimas en ella
se me figuran gotas de rocío
sobre una violeta.
Tu pupila es azul, y si en su fondo
como un punto de luz radia una idea,
me parece en el cielo de la tarde
una perdida estrella.

Gustavo Adolfo Bécquer.

viernes, 4 de marzo de 2011

«Pablo de Rokha» por Pablo de Rokha




«Pablo de Rokha» por Pablo de Rokha

Yo tengo la palabra agusanada y el corazón lleno de cipreses metafísicos, ciudades, polillas, lamentos y ruidos enormes; la personalidad, colmada de eclipses, aúlla. (Mujer: sacúdeme las hojas marchitas, del pantalón).

Andando, platicando, andando con la tierra por los caminos varios, se me caen los gestos de los bolsillos, —atardeciendo olvidé la lengua en la plaza pública...—, no los recojo y ahí quedan, ahí, ahí, como pájaros muertos en la soledad de los mundos, corrompiéndose; el hombre corriente dice: «son colillas tristes», y pasa.

Como el pelo, me crecen, me duelen las ideas; dolorosa cabellera polvorosa, al contacto triste de lo exterior cruje, orgánica, vibra, tiembla y, cargada de sangre, parece un manojo de acciones irremediables. (Radiogramas y telegramas cruzan los hemisferios de mi fisiología, aullando sucesos, lugares, palabras).

Ayer me creía muerto; hoy, no afirmo nada, nada, absolutamente nada, y, con el plumero cosmopolita de la angustia, sacudo las telarañas a mi esqueleto sonriéndome en GRIS de las calaveras las paradojas, las apariencias y los pensamientos; cual una culebra de fuego la verdad, la verdad le muerde las costillas al lúgubre Pablo.

Aráñanme los cantos la congoja y el vientre, con las peludas garras siniestras de lo infinito; voy a abortar un mundo; (mis calzoncillos, mis calzoncillos se ríen a carcajadas!..).

Un ataúd azul, y unas canciones sin sentido, intermitentes, guían mis trancos mundiales.

Y la manta piojenta de la vida me envuelve grotescamente cual la claridad a los ciegos...(Ruido de multitudes, automóviles, muchedumbres, van conmigo; como pájaro solo y loco canta lo absoluto en los álamos negros de tu cabeza, Pablo de Rokha!..). (... ... ... Universo, Universo, ¡cómo nos vamos borrando, Universo, tú y yo, SIMULTÁNEAMENTE!.. ... ... —).

martes, 1 de marzo de 2011

Primavera




Si primavera ya tu sangre mueve,

si son sus olas ya tus amapolas,

si suena el corazón en las corolas

y llueve, llueve, llueve, llueve, llueve,



si ya el beso del sol fundió la nieve,

si de muertos adioses se abren holas,

si hablan siempre del mar las caracolas

y la yerba saluda el viento leve,



no apagues esa luz que te enamora,

no ciegues las ventanas de la vida,

no temas a la llama que te llama,



porque el único tiempo es el ahora,

porque el amor es la única salida,

porque aún arde la tarde mientras ama.


Javier Aguirre Ortiz

Musicalización y voz: Cecile Baud. (Versión no definitiva).




Canción: Primavera (fragmento).

Música de Mario Sáez, profesor del Liceo Gabriela Mistral de Temuco.

Voces: Leslie Parra y Priscilla Chuhuaicura.

viernes, 7 de enero de 2011

Dos antologías con mar en medio


Antología poética vasco-cubana.


Epicentro poético, antología poética vasco-chilena. Parte correspondiente a los poemas de Javier Aguirre Ortiz.

viernes, 17 de diciembre de 2010

Ay, amor



¡Ay, amor que despierta las piedras!
¡Ay de aquel que no te sienta alrededor!
¡Ay, amor, que nos abres las puertas!
¡Ay, amor, tan necesario como el sol!
Cuando llamas estoy
a la hora que tú digas voy.

Tantas veces nos quitas la pena
como tantas es amargo tu sabor.
Ay, amor, del jardín, yerbabuena:
como espina puede ser el desamor.
Cuando llamas estoy,
a la hora que tú digas voy.

¡Ay, amor, que despierta las piedras!
¡Ay, amor, que derriba fronteras!

Si fuera posible amarrar,
tenerte siempre cerca,
poderte controlar,
saber cada paso que das,
si sales o si entras,
si vienes o si vas,
las narices a enseñar.
¡Ay, amor, como inmenso es el mar!

Es amor quien altera las venas
como inventa las mareas o la flor.
¡Ay, amor, que nos tienes en vela
y a quien duerme se le para hasta el reloj!
Cuando llamas estoy,
a la hora que tú digas voy.

¡Ay, amor, como polvo de estrellas!
¡Ay, amor, que derribas fronteras!

¡Ay, amor, que derriba fronteras!
¡Ay, amor, que despierta las piedras!


martes, 7 de diciembre de 2010

Romería, de Juan Huenuan



Algunos versos del libro Romería, de Juan Huenuan, primer libro de la colección Kutram de poesía mapuche de Del Aire editores, de Temuco, Araucanía, Chile.

viernes, 19 de noviembre de 2010

Cuando no cante más



Cuando no cante más adivinaré
el hundimiento de un barco que había
conseguido pasar el océano
más enmarañado de la noche
Seré mi isla propia un vestigio
de tierra infecunda un corazón
jamás arrepentido pero solo
siempre solo recordando el mar.

Carlos Edmundo de Ory

Tus ojos se me van




Tus ojos se me van
de mis ojos y vuelven
después de recorrer
un páramo de ausentes.

Tus brazos se desploman
en mis brazos y ascienden
retrocediendo ante esa
desolación que sientes.
Desolación con hielo,
aún mi calor te vence.

Miguel Hernández, Cancionero y romancero de ausencias.

sábado, 6 de noviembre de 2010

Sonrojo




"siempre la sangre, oh Dios, fue colorada"
Blas de Otero


Mi corazón no tiene desperdicio:
unas veces se afana, otras se enoja;
busca el hálito azul de cada hoja,
busca en cada palabra un precipicio;

mi corazón busca el menor indicio
para recuperar su sangre roja,
por que cada palabra que le escoja
le lleve hacia la luz de un nuevo inicio;

mi corazón está fuera de quicio,
son un árbol de sangre mis pulmones,
otro país su despertar aloja;

mi corazón, la sombra que acaricio,
tiene múltiples ramificaciones,
sólo con otra sangre se sonroja.

Javier Aguirre Ortiz

Recitado por Mónika Nude

lunes, 1 de noviembre de 2010

Como la cigarra




Tantas veces me mataron,
tantas veces me morí,
sin embargo estoy aquí
resucitando.
Gracias doy a la desgracia
y a la mano con puñal,
porque me mató tan mal,
y seguí cantando.

Cantando al sol,
como la cigarra,
después de un año
bajo la tierra,
igual que sobreviviente
que vuelve de la guerra.

Tantas veces me borraron,
tantas desaparecí,
a mi propio entierro fui,
solo y llorando.
Hice un nudo del pañuelo,
pero me olvidé después
que no era la única vez
y seguí cantando.

Cantando al sol,
como la cigarra,
después de un año
bajo la tierra,
igual que sobreviviente
que vuelve de la guerra.

Tantas veces te mataron,
tantas resucitarás
cuántas noches pasarás
desesperando.
Y a la hora del naufragio
y a la de la oscuridad
alguien te rescatará,
para ir cantando.

Cantando al sol,
como la cigarra,
después de un año
bajo la tierra,
igual que sobreviviente
que vuelve de la guerra.

María Elena Walsh

martes, 5 de octubre de 2010

¿Qué he sacado con quererte?





¿Qué he sacado con la luna, ay ay ay,
que los dos miramos juntos, ay ay ay,
qué he sacado con los nombres, ay ay ay,
estampados en el muro ay ay ay?
Como cambia el calendario, ay ay ay,
cambia todo en este mundo, ay ay ay.
Ay ay ay
ay.

¿Qué he sacado con el lirio, ay ay ay,
que plantamos en el patio, ay ay ay?,
no era uno el que plantaba, ay ay ay,
eran dos enamorados, ay ay ay.
Hortelano, tu plantío, ay ay ay,
con el tiempo no ha cambiado, ay. ay ay.
Ay ay ay
ay.

¿Qué he sacado con la sombra, ay ay ay
del aromo por testigo, ay ay ay,
y los cuatro pies marcados, ay ay ay,
en la orilla del camino, ay ay ay?
¿Qué he sacado con quererte, ay ay ay,
clavelito florecido, ay ay ay?
Ay ay ay
ay.

Aquí está la misma luna, ay ay ay,
y en el patio el blanco lirio, ay ay ay,
los dos nombres en el muro, ay ay ay,
y tu rostro en el camino, ay ay ay.
Pero tú, paloma ingrata, ay ay ay,
ya no arrullas en mi nido, ay ay ay.
Ay ay ay
ay.

Violeta Parra
(1964-1965)

lunes, 4 de octubre de 2010

Lili bat




lili bat


hartu

eta hostoz hosto

erantzi

eta harek zu ere

amets

eta harek zu ere

erantzi

eta hostoz hosto

hartu

lili bat...
 
 
Mikel Laboa
 

 
Coge una flor,


y pétalo a pétalo,

desnúdala.

Y ella también te sueña,
y ella también te desnuda.

Y pétalo a pétalo,

coge una flor..."

Nadia




Nadia teme a los gatos y vive frente a una iglesia.
Nadia resuelve puzzles y va a mirar los trenes.
Nadia lleva el nombre de una muchacha muerta
En año que filmaron “Grandes Ilusiones”.

Nadia es silenciosa como un cuaderno de croquis.
Nadia creció en el pueblo como el árbol más simple
Y con ella me entiendo sin decir palabra
Porque los árboles se entienden tocando sus raíces.

Nadia no tiene edad porque ella es la nube
Que siempre va a volver a mirarse en el río.
Nadie vivirá en mí sin que yo me dé cuenta
Como un guijarro blanco brilla al fondo de un pozo.

Jorge Teillier



Música y voz de Victor Becerra.